untitled
viviti

 


Hilda, niña rica, diariamente dirigía malas palabras a la pequeña vendedora de dulces que le tocaba humildemente a la puerta de la casa.
- ¡Que vergüenza! ¡Con esa bandeja, de esquina a esquina! ¡Vete de aquí! - gritaba sin razón.
La humilde niña se ponía pálida y trémula. Mientras tanto, la dueña de la casa, tratando de  educar su hija, venía al encuentro de la pequeña humillada y le decía, bondadosa:
- ¡Qué dulces tan perfectos! ¿Quién los hizo así tan lindos?
La niña, reanimada, respondía, contenta:
 - Fue mi mamá.
La generosa señora compraba siempre alguna cosa y, enseguida, recomendaba a la hija:
- Hilda, no juegues con el destino. Nunca expulses al necesitado que nos procura. ¿Quién sabe lo que sucederá mañana? Aquellos que socorremos serán probablemente nuestros benefactores.
La niña rezongaba y, a la noche, en la comida, el padre secundaba los consejos maternos, añadiendo:
- ¡No escarnezcas a nadie, hija mía! El trabajo, por mas humilde que sea, es siempre respetable y edificante. Seguramente, dolorosas necesidades obligan a una niña a vender dulces, de puerta en puerta.
Hilda, con todo, al día siguiente, fustigaba a la vendedora, exclamando:
- ¡Fuera de aquí! ¡Bruja! ¡Bruja!. . .
La madre con devoción acogía a la pequeña descalza y repetía a la hija las advertencias cariñosas de la víspera.
Corrió el tiempo, y después de cuatro años, el cuadro de la vida cambió. El padrecito de Hilda se enfermó y en vano los médicos procuraron salvarlo. Murió en una tarde de calma, dejando el hogar vacío.
La viuda se recogió en el lecho extremadamente abatida y, con los enormes gastos, en poco tiempo la pobreza y el desaliento invadieron la residencia. La pobre señora casi no podía moverse.
Las privaciones llegaron en cantidad. La niña, anteriormente rica, no podía, ahora, comprar ni un par de zapatos.
Afligida por resolver la angustiosa situación, cierta noche Hilda lloró muchísimo, acordándose de su padre. Se durmió lagrimosa, y soñó que él venía del cielo a confortarla. Lo oyó decir, perfectamente:
- ¡No te desanimes, hija mía! ¡Ve a trabajar! ¡Vende dulces para auxiliar a tu mamá!. . .
Despertó al día siguiente, con el propósito firme de seguir el consejo. Ayudó a la madrecita enferma a hacer muchos cuadritos de dulces de leche y, más tarde, salió a venderlos. Algunas personas generosas se los compraban con evidente intención de auxiliarla; entretanto, otras criaturas, principalmente niños perversos, le gritaban a los oídos:
-¡Sal de aquí! ¡Bruja de bandeja! . . .
Se sentía triste y desalentada, cuando tocó a la puerta de una casa modesta. Una graciosa joven la atendió.
¡Ah! ¡Qué sorpresa! Era la niña pobre que acostumbraba vender cocadas en otro tiempo. Estaba crecidita, bien vestida y bonita. Hilda esperó que ella la maltratase por venganza, pero la joven humilde fijó en ella sus grandes ojos, la reconoció, comprendió su nueva situación y exclamó, contenta:
- ¡Qué dulces tan perfectos! ¿Quién los hizo así tan lindos?
La interpelada recordó todas las enseñanzas maternas de años pasados e informó:
- Fue mi mamá.
La ex-vendedora compró todos los cuadritos de dulce que restaban en la bandeja y la abrazó con sincera amistad.
Desde ese día en adelante, la niña vanidosa se transformó para siempre. La experiencia le dio una inolvidable lección.                    

Francisco Cândido Xavier. Por el espíritu Neio Lúcio.

A favor de los pobres, nuestros hermanos

“Tenía diecisiete años, en 1927, cuando en la noche de 8 de julio del referido año,en una reunión de oraciones, escuché, a través de una señora presente, doña Carmen Penna Peracio, ya fallecida, la recomendación de un amigo espiritual, aconsejándome a tomar papel y lápiz a fin de escribir mediúmnicamente. Yo no poseía conocimiento alguno del asunto al que estaba entrando, pues comparecía allí acompañando a una hermana enferma que recurría a los pases curativos de aquel círculo íntimo, formado por personas dignas y humildes, todas ellas de mi conocimiento personal.
Desde el punto de vista espiritual, era un fervoroso católico que se confesaba y recibía la Sagrada Comunión, desde 1917, a los diez años de edad. Ignorando si me hallaba transgrediendo algún precepto de la Iglesia, que yo consideraba como mi madre espiritual, tomé el lápiz que un amigo me extendiera con algunas hojas de papel en blanco y mi brazo como si estuviese desligado de mi cuerpo, comenzó a escribir, con mis ojos cerrados, cierto mensaje que nos exhortaba a trabajar, en nombre de Nuestro Señor Jesucristo. El mensaje estaba constituido de diecisiete páginas y vino firmado por un mensajero que se declaraba “Un amigo espiritual”, que solamente conocería después. Ninguna de las personas presentes se interesó en conservar el comunicado, incluso yo mismo, pues ninguno de nosotros, los compañeros que formaban el círculo de oraciones podría prever que la tarea de escribir mediúmnicamente se desdoblaría para mí, a través de varios decenios.
Al día siguiente, después de la misa de la mañana, procuré al sacerdote Sebastián Scarzelli, que era mi confesor y protector, y le conté lo sucedido, pidiéndole que me aconsejase en cuanto a lo que me correspondía hacer. Él era un sacerdote joven, creo quede origen italiano. El querido sacerdote, que muchas veces había sido mi apoyo en las dificultades psicológicas y mediúmnicas, que yo atravesaba periódicamente, me habló con bondad que él mismo nunca leyera libros espíritas, pero, que si yo me sentía bien en el círculo de oraciones al que compareciera, sería justo buscar la paz que me faltaba, ya que el nombre de Jesús presidía aquel grupo de personas honestas y además me afirmó que podría frecuentarlo, pero recordando mi devoción a Nuestra Señora, pues él creía que nuestra Madre Santísima intercedería en mi beneficio en cualquier circunstancia. Después de ese entendimiento, no vi más al prelado Scarzelli, que fue removido para la ciudad de Joinville, en el Estado de Santa Catarina, donde falleció, hace pocos años, en la condición de monseñor y donde se puede ver la inmensa obra de beneficencia que realizó a favor de la comunidad.
Sin la presencia de aquel apóstol del Bien, me dediqué al grupo espírita, con la misma fe con la cual comparecía a las actividades católicas.
Todo seguía en orden, cuando la noche del 10 de julio referido, dos días después de haber recibido el primer mensaje, cuando hacía las oraciones de la noche, vi como mi pobre cuarto se iluminaba, de repente. Las paredes reflejaban la luz de un plateado violeta. Yo estaba de rodillas, conforme a mis hábitos católicos, y abrí los ojos, intentado ver lo que pasaba. Vi, entonces cerca de mí a una señora de admirable presencia, que irradiaba la luz que se explayaba por la habitación. Intenté levantarme para demostrarle respeto y cortesía, pero no conseguí permanecer de pie y doblé, involuntariamente, las rodillas delante de ella. La dama iluminada observó una imagen de Nuestra Señora del Pilar que yo mantenía en mi cuarto y, enseguida, habló en castellano que yo comprendí, aun sabiendo que ignoraba el idioma, en que fácilmente se expresaba:
—‘Francisco —me dijo pausadamente— en nombre de Nuestro Señor Jesucristo, vengo a solicitar su auxilio en favor de los pobres, nuestros hermanos’.
La emoción me poseía toda el alma, pero pude preguntarle, aunque las lágrimas me cubrían el rostro:
— Señora, ¿quién es usted?
Ella me respondió:
—‘Usted ahora no se acuerda de mí, no obstante yo soy Isabel, Isabel de Aragón’.
Yo no conocía ninguna señora que tuviese ese nombre y extrañé lo que ella decía, entretanto, una fuerza interior me contenía y callé cualquier comentario, en torno a mi ignorancia. Pero el diálogo estaba iniciado e indagué:
—Señora, soy pobre y nada tengo para dar. ¿Qué auxilio podré prestar a los más pobres que yo?
Ella dijo:
—‘Usted nos auxiliará a repartir panes a los necesitados’.
Clamé con pesar:
—Señora, casi siempre no tengo ni pan para mí. ¿Cómo podré repartir a los otros?
La dama sonrió y me esclareció:
—‘Llegará un tiempo en que usted dispondrá de recursos. Usted va a escribir para nuestros coterráneos peninsulares y, trabajando con Jesús, no podrá recibir ninguna ventaja material por las páginas que usted produzca, pero vamos a tomar providencias para que los Mensajeros del Bien le traigan recursos para iniciar la tarea. Confiemos e nla Bondad del Señor’

Enseguida a estas palabras que anoté en 1927, la dama se apartó dejando mi cuarto en plena obscuridad. Lloré bajo una emoción inexplicable para mí hasta el amanecer del siguiente día. Ya no tenía al sacerdote Scarzelli para consultarle y noté que mis nuevos compañeros no me podrían auxiliar, porque yo no sabía lo que venía a ser la expresión “coterráneos peninsulares” oída por mí, en cuanto a estas dos palabras, ninguno de ellos consiguió suministrarme ninguna explicación. Sintiéndome a solas con el recuerdo de la inolvidable visión, pasé a orar, todas las noches, pidiendo a Nuestra Señora para que alguien me socorriese con informaciones que yo juzgaba precisas. Dos semanas después del hecho, estando en las oraciones de la noche, se me apareció un señor vestido con ropa blanca que, por intuición, noté que se trataba de un sacerdote.
Lo saludé con mucho respeto y él me respondió con bondad, explicándose:
—‘Hermano Francisco, en el siglo XIV fui uno de los confesores de la Reina Santa, doña Isabel de Aragón, que fue esposa del Rey de Portugal, don Dinis. Ella desarrolló elevadas iniciativas de beneficencia e instrucción en los dos reinos que fueron la Península, conocida en Europa, y regresó al Mundo Espiritual el 4 de julio de 1336. Desde entonces, ella protege todas las obras de caridad y educación en España y Portugal. Fue ella quien le visitó, hace algunos días, en las oraciones de la noche, y le prometió asistencia. Ella me recomienda decirle que no le faltarán recursos para la distribución de panes a los necesitados. Mi nombre en 1336 era Fernão Mendes. Confiemos en Jesús y trabajemos en la sementera del bien”.
Yo ya no tuve la garganta libre para hablar.
El sacerdote se retiró y, sintiendo la urgencia de lo que deseaba la noble señora, que yo no sabía que había sido, en la Tierra, tan amada y tan ilustre reina. El primer sábado que siguió a las ocurrencias que describo, fui con mi hermana Luiza (actualmente desencarnada) a un puente muy viejo, existente hasta hoy y reformado, en la ciudad de Pedro Leopoldo, Minas, donde nací, llevando un pequeño cesto con ocho panes. Allí estaban refugiados algunos indigentes. Partí los panes, para que cada uno tuviese un pedazo, y así fue iniciado un servicio de asistencia que perdura hasta hoy. En Pedro Leopoldo, con algunos compañeros, hice la distribución de panes, de 1927 a 1958. En enero de 1959, me mudé para esta ciudad de Uberaba, llegando aquí el día 5 de enero de 1959. Un grupo de amigos ya nos esperaba y promovimos la distribución de panes en un barrio de la periferia uberabense. Esa distribución semanal, los sábados, permanece activa hasta hoy. Vivimos en una casa vecina a tres núcleos de gente pobre  y nuestra distribución de panes, actualmente, se eleva al número de mil quinientos por semana, divididos entre los necesitados de las tres favelas a las que me referí”. (N° 138, páginas91 a la 96)

La Editora DIDIER- Casa Editora “Pierre-Paul Didier- Vutuporanga (SP) Brasil. didier@terra.com.br, libro El Evangelio de Chico Xavier
Texto en español encontrado en el Anuario Espírita

 

 

“FANTASMA” ASUSTA A JOANNA EN SHOW


La cantante Joanna que, en el Teatro de la Paz, en Belem,
(PA – Brasil), vio al Espíritu.

La cantante Joanna no duerme bien desde que hizo un show en Belem do Pará, hace una semana. Al cantar sus mayores éxitos para un público de unas 1200 personas, la intérprete de A Padroeira habría visto un fantasma en la platea. La historia se esparció por las calles de Belem con tanta credibilidad que no se habla de otra cosa en la ciudad.
Al Correio Brazilienze, Joanna contó que interpretaba la Oración de San Francisco en el palco cuando se deparó con un hombre muy bonito en la platea. Él aparentaba tener 20 y pocos años, tenía los ojos claros, vestía una camisa azul y usaba un turbante en la cabeza. “Lo que me dejó impresionada es que, al finalizar la canción, todo el mundo aplaudía, menos él”, dice la cantante, emocionada.
Antes de interpretar la próxima canción, Joanna se dio vuelta para beber agua y, al buscar al joven, percibió que él se había ido. Intrigada, preguntó al personal de la producción si alguien había salido del show antes del final. Al oír una respuesta negativa, ella contó la historia en el camerino. En ese momento, un empleado del teatro le dice a Joanna que, por la descripción, el hombre que ella había visto en la platea era John Quintairos, iluminador del espectáculo. Detalle: John había muerto en la víspera del show. Joanna cuenta que se llevó un susto cuando supo que había un muerto asistiendo a su espectáculo. “Cuando era niña, recuerdo que ocurrían cosas extrañas conmigo. Pero nunca había visto a un Espíritu frente a mí”, dice.
Incrédula, la cantante fue para el hotel y no paraba de pensar en la macabra historia. Llegó a dudar que una persona muerta fuese capaz de aparecer en un show. De repente, tocó a su puerta un señor llamado João Ribamar. Era el padre de John. Él traía en la mano una foto del hijo. Al ver que el joven de la foto era el mismo del show, la cantante se llevó un segundo susto. El padre del muerto contó que John era un admirador incondicional de la intérprete de Tô fazendo falta. Tanto que él había comprado entradas con mucha antelación. “Él hablaba de ese espectáculo todo el tiempo. Llegó a cancelar un trabajo de iluminación para la cantante Fafá de Belem sólo para dedicarse a Joanna”, Cuenta João.
John, que tenía 24 años, planeó asistir al show de Joanna con su familia, pero sus planes fueron interrumpidos en la víspera. Murió electrocutado mientras trabajaba. Fue sepultado en la víspera del show con la misma ropa que vestía cuando se le apareció a Joanna. “Como él usaba un aparato corrector en los dientes y murió electrocutado, hubo una descarga eléctrica muy fuerte en la cabeza, la cual quedó quemada. Para que la quemadura no quedase expuesta en el velorio, le pusimos un turbante”, contó el padre.

(Ulisses Campbell, Correio Braziliense, Brasilia, DF, 20/10/2003,
Revista O Espírita, Brasilia, DF, sep. Dic. 2003.)

Doña Josefina era una señora ciega de los alrededores de Pedro Leopoldo y tenía verdadera adoración por Chico. Su deseo mayor era que un día su coterráneo almorzara con ella, tanto pidió que un día consiguió que Chico fuera a su casa. La señora con gran alegría invitó también a dos amigas en común a comer, como era muy pobre sólo hizo una sopa. Chico estaba muy emocionado con el tratamiento afectuoso que recibía de esta amiga, cuando de repente encontró dentro de la sopa una “cucaracha”, justo en el momento en que doña Josefina le preguntaba si le gustaba la sopa que había hecho con tanto cariño para él. Mientras hacía la cucaracha a un lado del plato, con cuidado de que nadie se diera cuenta, Chico agradecía la magnífica sopa. Luego continuaron con la conversación amena y se sentía tan halagado y feliz por tanto amor recibido, que cuando todos acabaron su comida, recién ahí se dio cuenta que no sólo se había tomado toda la sopa sino la cucaracha también.

(Extraído del Boletín GEAE N° 440 del 2 – 07 – 02)

 

Chico cambió la vida de Doña Aparecida Conceição Ferreira. Ella trabajaba como enfermera en la Santa Casa de Misericordia de Uberaba. El hospital enfrentó una grave crisis económica en 1958 y se vio obligado a echar a la calle a 24 enfermos. Ellos estaban internados desde varios años atrás en el sector de aislamiento con pénfigo foliáceo, una enfermedad grave de la piel. Doña Aparecida que trabajaba como auxiliar de enfermera, se indignó, renunció y salió del hospital en compañía de 12 de estos enfermos.
Cuenta Doña Aparecida: “Fui a la sección de aislamiento y hablé con los enfermos: - los que quieran venir conmigo, vamos para mi casa. Llegando a mi casa tuve un pleito con mi marido y mis hijos, uno de ellos me dijo: - la señora escoge, ¡nosotros o los enfermos! Yo hablé:
- Me quedo con los enfermos.
Luego con la gracia de Dios y la ayuda de Chico y sus amigos, que confiaron en mi persona, construí esta casa”.
Ella no conocía a Chico y no sabía nada de la Doctrina Espirita, todo lo había hecho por amor a sus semejantes, sin vinculación con ningún credo religioso. En la época que lo conoce, ella había ido a buscar ayuda de pases magnéticos para una enferma a su cuidado. Cuando vio a Chico, no veía a éste sino el espíritu de Castro Alves (famoso escritor) de pie junto a Chico, escribiendo. Luego del pase Aparecida se retiró con la enferma.
Por ese tiempo los enfermos sufrían los rigores de la necesidad. El pénfigo es una enfermedad que ataca la piel de todo el cuerpo, produciendo ampollas que luego se rompen, quedando en “carne viva”, como si fuera un quemado, pegándosele las sábanas, con gran dolor e infecciones si no son tratados debidamente (lavados diarios, curaciones con cremas especiales, limpieza de la ropa de cama, etc.)
Cuando entró en contacto con Chico, los pacientes tenían sólo un pijama cada uno y escasas ropas de cama. Por eso todos los días después del baño, se quedaban desnudos sobre sus camas hasta que sus ropas eran lavadas y secadas para que pudieran volver a usarlas.
Al día siguiente del encuentro con el médium, ya relatado, llegaron a las manos de Aparecida unos benditos e inesperados regalos: Chico le enviaba dos conjuntos de ropas para cada enfermo, sábanas, toallas, almohadas, etc. La sorpresa y felicidad de aquella trabajadora fue inmensa, sus enfermos ya no deberían permanecer desnudos. Pero la sorpresa no terminó allí, ya que para ella, Chico le enviaba tres vestidos y un par de zapatos, que realmente le hacían falta ya que andaba con pocas ropas y descalza, pues no tenía zapatos.
Aparecida “estallaba” de felicidad y quedó muy sorprendida al darse cuenta que los zapatos eran precisamente de su número. ¿Cómo era que Chico sabía todo de su estado personal y de sus enfermos si nadie se lo había contado?
Pocos días después tuvo problemas con el abastecimiento de alimentos, pues no le alcanzaba el dinero para comprarlo. En ese momento apareció Chico trayéndole 300 cruzeiros, ayudándola nuevamente. Vale aclarar que el dinero y la ropa no salían del bolsillo de Chico, tan pobre como ella, sino de los donativos que él recibía y se los enviaba a Doña Aparecida. También cabe destacar que ella hasta ese momento no era Espiritista. La presencia de Chico dejó sus huellas, quien muchas veces recurría de Doña Aparecida para pedirle consejos sobre el difícil manejo de una casa de ese tipo, pasando por cuestiones espirituales y materiales.
En 1964, con la ayuda de Chico y de simpatizantes con la causa, Aparecida inicia una campaña para construir un hospital, así lo hizo, fue el Hospital de Fuego Salvaje (nombre que se le da comúnmente al pénfigo), que forma parte actualmente del Hogar de Caridad.
Aparecida se dirigía siempre a distintos centro, sobretodo espíritas, para solicitar ayuda. Un día asistió a uno de estos centros, donde no conocía a nadie, mientras esperaba que terminara la reunión, el espíritu que dirigía solicitó que Doña Aparecida le diera pases a la señora Mafalda, una hermana de ese centro que estaba muy enferma y paralítica.
Como Aparecida no era espírita y nunca había dado pases no hizo caso al llamado. El espíritu guía volvió a insistir y así Aparecida se presentó y realizó lo que le pedían. Según ella misma refiere, pensó en la seriedad del trabajo y “sintió algo fuerte y extraordinario”. Al día siguiente Doña Mafalda anduvo y hasta hoy sigue visitando el Hogar de Caridad. A partir de ese día Aparecida se tornó espírita.
En la actualidad el Hogar de Caridad es todo un complejo asistencial que alberga 70 niños, de entre 1 mes y 18 años de edad, también hay otro grupo de 30 jóvenes y adultos, algunos de ellos tienen deficiencias físicas y/ o mentales.
Además del asilo y del albergue, funciona el Hospital de Pénfigo Foliáceo que cuenta con 50 pacientes actualmente. También cuenta con un ambulatorio hospitalario y tiene médicos especialistas en pediatría y cardiología. Dentro del hogar hay escuelas, se dictan cursos de Capacitación Profesional y existe una escuela de Artes y Oficios

(Extractado del “Anuario Espirita 2001”)

EL PERFUME Y EL BRILLO FRANCISCANO EN UNA MAÑANA DE SANTO ANDRÉ
Washington L. N. Fernandes

El día 19 de abril de 1998, el médium Divaldo Pereira Franco estuvo en la ciudad de Santo André, SP. Brasil, en el Albergue Amelia Rodrigues, de las 08:30 horas hasta las 11:30 horas, en el gran salón de conferencias de la institución, para realizar un Encuentro sobre Francisco – Hermano Alegría.
Este albergue es dirigido por los esposos Miguel y Terezinha Sardano, amigos que le acompañan hace más de 30 años, en su trayectoria espírita y construyeron ese gran salón justamente a causa del bazar anual que se realiza desde hace más de 10 años, a favor de La Mansión del Camino, obra social y educacional dirigida por Divaldo en Salvador, la cual atiende a tres mil niños.
En esta mañana de sol, la temperatura del domingo 19 de abril estaba bastante agradable. El día anterior Divaldo había dado una conferencia en Amparo, ante numerosa asistencia. Este Encuentro sobre Francisco no fue abierto al público, pues era para los trabajadores del Albergue y algunos amigos, pues el médium tenía que salir rápidamente del evento para el aeropuerto de Guarulhos, en donde seguiría para una gira en Portugal, donde ha estado desde hace 31 años divulgando el Espiritismo. Cerca de 250 personas estaban presentes en este Encuentro franciscano.
Inicialmente, el médium Divaldo relató la primera fase de la vida de
Francisco, que se llamaba en verdad Jean Bernardone, que tenía como una de sus características la ingenua alegría de un joven soñador. El médium destacó que su nombre real, Juan, provenía de las reminiscencias de la encarnación como Juan Evangelista, el discípulo amado por Jesús, que reencarnaba ahora en Umbría, para ejemplarizar y dar testimonio del mensaje del Maestro. Hijo de una tradicional familia de Asís, ayudaba a su padre comerciante.
La segunda parte de la exposición trató de la espiritualidad franciscana, su coherencia con el mensaje de Jesús, en los esfuerzos para reconstruir la Iglesia, en verdad no la de piedra, sino la de verdad cristiana, para entonces ya corrompida por la mentalidad humana, que ya había introducido rituales y dogmas. En esta fase, Francisco se caracterizó también por la alegría, ahora más profunda, porque era producto de la sintonía superior con el Programa Divino.
El público acompañaba con mucha atención la inspirada disertación del médium. Cuando el Encuentro se acercaba a su parte final, un fuerte y suave perfume de flores de diferentes fragancias, comenzó a sentirse en todo el salón. Entonces el médium, prácticamente en un estado de éxtasis, pasó a transmitir un bellísimo mensaje de despedida. La emoción dominó a todos los presentes y las manos de Divaldo comenzaron a emblanquecerse, irradiando luz y exudando un líquido viscoso que se derramaba en la tribuna y en el suelo. Un amigo presente, Paulo Sadao, consiguió fotografiar el comienzo de ese proceso mediúmnico de efectos físicos. Nadie pudo contener las lágrimas, debido al elevado ambiente espiritual que envolvió a todos. Después de concluido el acto, todos querían despedirse rápidamente del médium, que tenía que seguir directo al aeropuerto, agradeciéndole por la intermediación de bendiciones. El médium exhalaba un suave perfume, y los que lo tocaron permanecieron con esta fragancia hasta el día siguiente.
Los papeles que estaban en la mesa donde se apostó el médium quedaron manchados con el líquido que escurrió de sus manos...

La foto revela el comienzo de
un proceso mediúmnico de
efectos físicos –manos
emblanquecidas, irradiando luz
y exudando enseguida un
líquido viscoso. Fenómeno
acaecido a Divaldo al final de
su conferencia en Santo André.

 

Testimonio de Theodoro José Papa*
CURACIÓN ESPIRITUAL DE LA PROGENITORA E INESPERADO
MENSAJE DE LA PRIMA DESENCARNADA EN ITALIA


Nuestro ingreso en el Espiritismo.

Miembro de una tradicional familia italiana, extremadamente católica, desde los primeros años de nuestra infancia, allá en una pequeña ciudad de Calabria, veíamos a nuestra progenitora caer por tierra, con convulsiones, y a nuestros vecinos y parientes socorriéndola con vinagre y golpes en el rostro hasta recuperar los sentidos.
Nuestro Padre estaba en Brasil hacía ya dos años, donde desempeñaba, en Araraquara, el cargo de Ingeniero Agrónomo de la Prefectura. En 1914 la familia fue reclamada, instalando su residencia en la Morada do Sol. Durante casi cuatro años asistimos a las mismas escenas: caídas, gritos, socorros y médicos, sin ningún resultado. Fueron cuatro años de pruebas y sufrimientos.
Por cuestiones profesionales, en 1918, la familia transfería su residencia para esta ciudad de Ribeirão Preto, donde nuestro progenitor, por invitación del Prefecto, Dr. Marcelo Bittencourt, pasó a ejercer las mismas funciones de agrónomo, pasando toda la familia a residir en una casa en lo alto de la Rua Tamandaré, anexo a la actual Escuela Profesional, puesto que allí era el Huerto Municipal: Allí pasamos la mayor parte de nuestra infancia, pues el Huerto abarcaba una gran área, incluso el Bosque Municipal y parte del Morro de San Bento. Al lado estaba la Granja Olimpia, donde residía la familia del Sr. Lino Engracia con el cual pronto hicimos amistad, jugando con el hijo menor, hoy el Dr. João Engracia de Oliveira.
Pasados los primeros tres meses, que fueron cubiertos con alegría, puesto que mamá nada sufriera, juzgamos que ella estuviese curada, con el simple cambio de aires. Pero el desengaño fuera total, pues un día que no se borró de nuestra memoria, a pesar de nuestros 10 para 11 años, vimos a nuestra madre correr, gritar y llorar, por la Rua del Huerto, con cerca de 12 empleados procurando calmarla, sin resultado. En ese ínterin, el médico fue avisado, llegando en una carreta con nuestro padre. Le puso una inyección y le dio unos remedios. Después de un rato, se fue calmando y todo volvió a la normalidad. Con la salida del médico, se aproximó un empleado conocido como Nani, que respondía por la administración del negocio en ausencia de nuestro progenitor, y dijo: Sr. Papa, esa enfermedad de su esposa no es para médicos. Y como médium vidente y auditivo que era, pasó a relatar y a explicar toda aquella fenomenología, que nuestro padre aceptó de momento, pidiendo orientación sobre aquel fenómeno y como debería proceder.
La orientación fue clara indicando a un médium de nombre João Perujo y su esposa, Doña Fraquita, dando así inicio al tratamiento con pases y agua fluidificada. Además de los pases, se pasó a hacer reuniones mediúmnicas en nuestra casa, durante los años de 1919 a 1922, desarrollando nuestra progenitora excelente mediumnidad de incorporación, y por su intermedio asistimos a las más bellas comunicaciones. Ella era una mujer analfabeta, y nos recordamos que en una reunión, se manifestara el Espíritu de un Obispo Católico, relatara una misa en perfecto latín, pues nuestro padre conocía bien ese idioma. Con su desarrollo, desaparecieron las convulsiones y todas sus consecuencias. Ahora, estaba realmente curada.
Queremos acentuar bien que fue en esa casa de la Rua Tamandaré, durante los seis años que vivimos allí, que asistimos, a plena luz del día, a los más bellos fenómenos mediúmnicos, razón por la cual toda la familia pasó a dedicarse a la noble causa de la Codificación Kardeciana”.

(Correo Didier, Votuporanga, SP, Brasil, mayo-junio/98).

(*) El escritor, periodista, poeta y orador José Papa, nacido en la ciudad italiana
Rizzicone, en 1907, vino para Brasil a los siete años de edad. En esta larga y proficua existencia
se tornó en uno de los más laboriosos cofrades de Riberão Preto, SP, donde reside desde 1918.
Entre sus realizaciones, citaremos las fundaciones del Ejercicio Espírita, entidad que funcionó
de 1949 a 1972, y del albergue Abuelo Meca, fundado en 1985 y que asiste hoy a unos 90
niños. Entre sus doce libros publicados, destacaremos: Contando a las Nuevas Generaciones
la Historia del Espiritismo en Riberão Preto, Hechos y Fenómenos Mediúmnicos y
Fenómenos Mediúmnicos en las Viejas Escrituras. Preside el Centro Unificación Kardeciana,
desde 1937 hasta la presente fecha. (NR del AE).

“El acontecimiento que más marcó mi vida”
(....) ANNECY: ¿Existe en su vida algún acontecimiento que le marcó sobremanera en su dedicación a la Doctrina?
THEODORO: Tuve sí, varios acontecimientos. Conservo el recuerdo de la última guerra donde el ejército nazi ensangrentó al mundo. Una médium visitó nuestro Centro, apenas dos veces, y en la sesión un Espíritu gritaba y lloraba. Hablé con el Espíritu que me dijo: “Soy ciega, no veo nada, no sé nada, sólo oí una voz que me dijo que viniese al Centro Espírita Eurípedes Barsanulfo, porque el presidente de esta casa es mi primo”
Es el acontecimiento que más marcó mi vida porque recordé que en Italia tenía dos primas que nacieron ciegas. Cuando hubo la invasión de Nápoles para expulsar al ejército nazi, los periódicos relataron que el infierno descrito por Dante era poca cosa, pues el cielo estaba cubierto por aviones bombardeando y diversas casa fueron destruidas, inclusive una que albergaba a niños ciegos. Nuestra prima estaba allí y fue muerta. Por eso, el Espíritu vino al Centro a través de esta médium.
Esas manifestaciones quedaron grabadas en mi alma, en mi consciente, y jamás las olvidaré. Fue una de las más bellas y grandiosas pruebas de la inmortalidad del alma”.

(Fragmento de una entrevista concedida al periódico O Girassol, Marilia, SP,
Brasil, septiembre – octubre de1998).

 

LAS VISIONES DE CAREQUIÑA


George Savalla Gomes, el
“Carequiña”, que por 85 años de
su larga existencia alegró la vida
del pueblo que lo ama.

Carequiña, el payaso más famoso de Brasil, tuvo visiones días antes de morir, y algunas fotos tomadas por su nieta, con el celular, revelaron la presencia de un espectro luminoso junto al artista, en los últimos días de vida. La información fue publicada con la edición del 21 de abril de 2006 del periódico carioca Media Hora, que dedicó toda una página al asunto.
El reportaje, de la periodista Tiana Ellwanger, informa lo que la hija de Carequiña, Marlene Gomes, de 60 años, dice que el payaso le contó sobre lo ocurrido. “Tres días antes de morir, dijo que había visto fantasmas en su cuarto. La primera aparición fue la de una joven muy bonita, que le extendió la mano. Papá no tuvo miedo e intentó asir la mano de ella, pero no lo consiguió” –recuerda Marlene–, agregando: “Después él vio a un joven haciéndole señas, como si le estuviese diciendo adiós. Cuando la figura del joven desapareció, él fue rodeado por niños, que corrían alrededor de su casa”. Carequiña vio a la mujer una vez más, en la sala de su casa, en San Gonzalo (RJ), mientras le contaba a su hija sobre lo que había visto. Según Marlene, su padre nunca había tenido visiones y no le gustaba hablar sobre espíritus, por tenerles miedo. “No imaginábamos que papá fuese a morir tan pronto. Después, vimos que las apariciones fueron la preparación para su ‘travesía’. Hoy, él está en el plano espiritual, intercediendo junto a Jesús para ayudarnos – concluyó.
Otro hecho que intrigó a la familia fueron las fotografías hechas por su nieta Stephanie Savalla, de 16 años. En una de ellas, tomada dos días antes de que Carequiña muriese, aparece un bulto vestido de blanco con la mano en el hombro del artista. “A él le gustó mucho esa foto y quería ampliarla en papel diciendo que el ‘fantasma’ que apareció a su lado era su protector” – según cuenta la nieta. En otra ocasión, Stephanie estaba con la tía en el cuarto del abuelo, jugando a filmar, cuando vio un bulto y apuntó el celular en dirección a él. A pesar de la oscuridad, pues era casi media noche, y que el celular no poseía flash, una fuerte luz apareció al lado de Carequiña, en la foto. “Estamos seguros de que era la madre de él, que nació en Perú y tenía la piel morena” – afirma otra de las hijas de Carequiña, Silvia Gomes, de 45 años.
George Savalla Gomes, el Carequiña, murió en casa, en la madrugada del día 5 de abril de 2006 a los 90 años de edad, después de sentir fuertes dolores en el pecho. Natural de Río Bonito, en el Estado de Río de Janeiro, era hijo de trapecistas e inició su carrera como payaso a los 5 años, ganando fama no sólo en Brasil, sino también en el exterior, donde llegó a ser condecorado con la medalla Payaso Moderno del Mundo, recibida en Italia, después de competir con otros veinte payasos de otros países. Su trabajo era admirado también en Portugal, Estados Unidos, Argentina y Reino Unido”.

(Boletín SEI, Río de Janeiro, Brasil, nº. 1988, 06 de mayo de 2006).

PILOTO CREE QUE SU PADRE MUERTO LO SALVÓ DE UN ACCIDENTE


El piloto Dale Earnhardt Jr.
destacado corredor en la fórmula
NASCAR.

El piloto más premiado de la fórmula Stock Car de los Estados Unidos (NASCAR), Dale Earnhardt Jr., de 30 años de edad, fue salvado milagrosamente de un accidente ocurrido el 18 de julio/2004, cuando participaba en un entrenamiento en la pista de Infineon, Sonoma, California (Estados Unidos). Hijo y nieto de campeones de carrera de automóviles, Earnhardt Jr., cree que fue su padre, Dale Earnhardt, muerto en un accidente en la última vuelta de la carrera de las 500 millas de Daytona de 2001, el responsable de su supervivencia. Él habló del asunto al reportero Mike Wallace, en el programa 60 minutos, trasmitido por la cadena CBS. “No quiero contar aquí una historia fantástica, como si fuese algo sobrenatural, como él halándome del vehículo o algo parecido, pero sé que mi padre tuvo mucho que ver con el hecho de que yo haya escapado de aquel auto”, contó. “Desde el momento en que destrabé mi cinturón de seguridad hasta hallarme en la camilla, no recuerdo nada de lo que me sucedió”, dice.
El corredor dice que sintió la presencia del padre el día en que abandonó dramáticamente su vehículo en llamas, después de haber patinado y chocado en la barrera de protección, lo que causó el incendio. Él sufrió quemaduras de segundo grado en sus piernas, cuello y mandíbula. De hecho, cuando ya estaba fuera de peligro, comenzó a preguntar por la “persona” que le había ayudado a salir del automóvil. Earnhardt contó al reportero del programa 60 minutos que agarró a uno de los miembros de su equipo por el cuello de la camisa, “gritando para que encontrase al hombre que lo había sacado de dentro del auto”. Según él, la reacción del integrante del equipo habría sido del tipo “nadie le ayudó a salir del automóvil”, a lo que Earnhardt respondió: “Eso es extraño, pues juro que alguien se inclinó sobre mí, me tomó por los brazos y me fue retirando de dentro del vehículo”.
En el programa 60 minutos el reportero le pregunta si esa persona era su padre. “No lo sé”, responde Earnhardt. “Cuénteme usted. Hasta hoy hablar de eso me asusta. Me da escalofríos”, finalizó”.

(Folha Espírita, San Pablo, Brasil, Dic. 2004)



 

LA PROMESA

 

 

Corrian los años cincuenta, y en el puerto Gaditano, el capitan daba la noticia a los marineros que deberian embarcar en solo dos días ...

El marinero Daniel habia conocido en aquellos meses a la que sin duda alguna consideraba " su alma gemela" y ella compartia tambien hacia él, dicho sentimiento.

Los padres de Elisa eran muy inflexibles y Daniel , profesaba mas confianza y cariño por unos tios de Elisa , que por lo propios padres de Elisa( cuestiones de Afinidades ..) y tan pronto como supo la noticia del embarque , acudio a ver a los tios de Elisa , a fin de solicitarles su mediacion y ayuda pues debia embarcar y cuando regresara , era su intención pedir a Elisa en matrimonio , y siendo los padres de éstas tan rectos , temia no obtener su consentimiento; a lo que el matrimonio accedió , pues ambos estaban felices que su sobrina Elisa tuviera relaciones con Daniel , a quien apreciaban con profundo afecto y sinceridad ...

 

Asi fue que Daniel antes de embarcar se despidio de Elisa y le regaló un colgante o gargantilla con una medalla ( aun a dia de hoy no consigue recordar si era una estrella , una luna , o una imagen ) y le prometio que a su regreso le daría una sorpresa .....

 

Asi las cosas Daniel partió el dia señalado, y pasaron varias semanas y una noche Elisa , soño un sueño MUY REAL ...

Soño que estaba en la cubierta del barco charlando con Daniel , y admirando la luna , cuando de repente , el barco empezo a hundirse

ella vio , como en muy pocos segundos el barco se hundia y como Daniel se ahogaba , y como agitaba los brazos bajo las aguas , e intentaba nadar y ella quiso ayudarle y tomar sus manos y de repente el alzó una de sus manos mojada y le arranco del cuello el colgante ... ella presa del panico desperto y todavia despierta sentia la humedad en su cuello ....

 

EStaba muy asustada , y se sento en la cama y sentia humedo el cuello .... se lo tocó para asegurarse que el COLGANTE ESTABA ALLI EN SU CUELLO Y QUE NO HABIA HUMEDAD ... era solo una pesadilla , por su miedo a perderle ... PERO ...

lo que hallo fue que su COLGANTE , ... NO ESTABA ¡¡¡¡ y tenia el cuello húmedo ....

 

Por mas que busco jamas pudo hallar el colgante y no se lo quitaba ni para dormir .. y unas semanas mas tarde , recibio la noticia de que Daniel y todos los marineros del barco habian desencarnado al haberse hundido el barco .

 

Saludos cordiales

 

Comentario:- Esta historia llegó a mi, de una sobrina de Elisa; y para mi , la honestidad de la sobrina de Elisa esta fuera de toda duda

( a quien desde aqui doy gracias de todo corazon pues sabemos lo duro que es para ella hablar de este hecho que aun hoy afecta a su tia ), y en cuanto al hecho es un hecho que sin duda puede haber sucedido realmente , dado que hechos de análoga naturaleza se han dado en todas las épocas de la historia de la humanidad , y reconocemos en el , sin duda una comunicación o intercambio , entre el mundo invisible ( espírita ) y el mundo de los encarnados o mundo físico , y como sabemos la comunicacion entre ambos , es constante y continua , de modo que nada tendria de extraño que este hecho haya tenido una existencia real , lo que yo , al menos no puedo afirmar ni negar , es el hecho concreto , al no haber examinado ni analizado las personas en ellos intervinientes ni haber tenido ocasion de verificarlos.

 

En resumen no podemos afirmar con rotundidad el hecho concreto narrado , pero si la existencia de hechos similares constatados y cada uno saque sus conclusiones . ...



Volver al contenido

 


Web Hosting · Blog · Guestbooks · Message Forums · Mailing Lists
Easiest Website Builder ever! · Build your own toolbar · Free Talking Character · Email Marketing
powered by a free webtools company bravenet.com